Entonces, cuando no puede determinarse a ciencia cierta si el colectivo se encuentra semi lleno o semi vacío, la única opción es rebelarse ante las buenas costumbres que someten al cuerpo a la normalización de la autoridad. Así, lo que en otras geografías puede ser considerado una contravención, aquí se vuelve, no ya una rebelión personal sino un profundo acto de disgusto ante el cansancio. Ergo, me senté en el piso. Y como ocurre con todo acto individualista que no atina a sumar voluntades, al resto de la gente le importó un carajo.
Categoría: Postales urgentes
Postal de asombro reloaded
Posteado elEsta vez es el 180 semirrapido. De Av. La PLata al km.29 por Cristianía. El chofer escucha cumbia a todo lo que da y el fondo esta lleno de pibes tomando vino a los gritos. Con ellos está una mujer que amamanta con sus dos pechos al aire; como mínimo raro. Lo único bueno es que hay aire. Y la gorda junto a la que estoy sentado es mullida. Pocos pueden darse lujo más principesco.
Postal de asombro
Posteado elVoy en el colectivo, repleto como siempre. Junto a mi, una pareja se habla en oraciones que carecen de al menos 10 letras del abecedario. Ella tiene tatuado en la garganta un nombre borroso y en su brazo una especie de mancha. La ley de cierre hace que yo lea “naruto” pero no tiene aspecto de fanática del animé ni de cosplayer.