¿Quién te va a llamar si todos llevan una sonrisa en su cara? ¿Quién te va a llamar si hasta el canto libre de los barriletes te tiñe la mirada de agua? ¿Quién recordará tu nombre para celebrar el vino y se dolerá de tu ausencia cuando ya no ocupes lugar alguno en mesa alguna? ¿Quién leerá lo que escribiste y mirará lo que pintaste y pensará en lo que pensaste cuando al fin logres el cometido de tus actos y te vuelvas mudo, piedra, tierra y circunstancia?
El tri
Posteado elHace 6 días que no piso la calle. Salgo y a la vuelta de la esquina veo a un vecino robándose los cascotes de la calle para su propia mezcla de cemento. Debería haberme quedado en la cama.
En la parada están los de siempre y veinte más que también esperan el bondi. Cuando llega queda claro que el mambo viene de gimnasta olímpico. Torsión, saltito, amague, le cago el lugar a una vieja y plop! Arriba y pagando cuarenti pico de mangos para ir como disidente político al gulag de Kamchatka.
Ni chiquitos ni precarios ni provisorios. Las radios comunitarias argentinas. Diálogo con Claudia Villamayor – Andén 91
Posteado elDesde la irrupción de la radiofonía en los sistemas de medios, la puja por la palabra ha sido una batalla encarnizada por imponer subjetividades de toda índole. Una de ellas es la que identifica los medios como una instancia más del mercado y su poder. Sin embargo, hay un sector heterogéneo de la radiofonía difícil de clasificar, cuyos intereses se encuentran tan lejos del mercado como de los poderes de turno. De ese sector y de las aspiraciones y necesidades a las que busca dar voz, hablamos con Claudia Villamayor, docente e investigadora de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata y de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Quilmes; periodista ; comunicadora social y una de las voces más autorizadas en América latina sobre comunicación popular y gestión de medios comunitarios.
El delicado sonido del trueno – Editorial 91
Posteado elEl exministro Aníbal Fernández dijo, en medio de una disputa de sellos partidarios en el 2005: “A la marcha peronista que se la metan en el culo, muchachos”. La cedía, es cierto, pero luego de buscarla, porque ciertos himnos, ciertos cantos guardan en el ritmo de sus palabras una conexión con poderes que parecen trascender la sola materialidad de la vida. Porque el sonido, más allá de su naturaleza física, tiene un poder simbólico que atraviesa la historia de la humanidad desde mucho antes de poder llamarnos humanos.
El recuerdo
Posteado elEl recuerdo de la tristeza es triste, pero el recuerdo de la dicha también lo es. En eso pienso mientras espero el bondi y el frio me fractura los huesos. Pienso que hace un tiempo galopaba ciertas noches para estrellarme en unos labios borrachos, y caminaba junto a ellos por una ciudad gris que cambiaba de color bajo nuestros pasos. Un trago exótico, un beso. Una luminaria en la avenida, un beso. Una noche gélida entibiada con abrazos y estufas de dos mangos. ¿Un año? ¿Dos? ¿Tres? ¿Tiene importancia que las fechas se sucedan sin pausa si al final no hay una sola foto que testifique que en este vacío que se macera en la boca hubo una saliva dulce y fiera? No. No lo tiene.
Cacona
Posteado elEn el medio del refugio hay un sorete. No en sentido figurado, como cuando uno ve a un pariente macrista y dice “Mamá, ahí vino el sorete”. No. Un sorete literal, real.
Al revés
Posteado elA Rocío, una ex compa del secundario que cada tanto me cruzo, le pasa como le pasa a muy poca gente: viaja sentada porque viaja al revés. Es decir, viaja a contramano del resto de la gente. Labura en Hurlingham, en el parque industrial. En un mundo más normal debería tener dificultades para pegar asiento porque el parque tiene espacio para cientos de empresas y miles y miles de trabajadores pero como todas las empresas se fueron a Brasil y los miles y miles de trabajadores se quedaron en pelotas, ella viaja sola. Simple, se fueron todos pero quedaron los recorridos de los bondis, como signos de una nostalgia fabril que no se enteró que ahora somos un país lleno de boludxs.
Nada es lo que hay
Posteado elJodida la soledad. Te quema el cuero y te hace hablar con desconocidos; porque sí, porque tenés que apagar eso vomitando el mal tinto de la vida. En eso pienso mientras escucho como una vieja medio copete se sienta delante mío en el tren y agarra a un pibe que está contra la ventanilla y le cuenta su vida. Le cuenta que el marido, el segundo o el tercero, se fue con una vecina como treinta años menor y se llevó al gato. Dice que lo extraña, al gato. Dice que al marido no, salvo en las noches como anoche, cuando tuvo que levantarse a cargar la bolsa de agua caliente porque ni mamada prende la estufa con lo que sale.
Natalie Perez o el milagro de un encuentro sin espectativas
Posteado el¿Será porque el tiempo pasa para todos y nos ponemos de talante blandengue? ¿Será porque se nos endurece el cuero y se nos aflojan las ideas? ¿O porque no tan en el fondo somos unos onanistas recalcitrantes? Importan poco las razones cuando un día nos encontramos escuchando el disco debut de Natalie Perez y reconocemos sin la menor vergüenza que no suena mal.
Compra/venta
Posteado elEn Consti hay un pibe que siempre me quiere enchufar celulares. Robados, obvio. Ofrece cosas piolas, muy superiores a los que usamos los que estamos en la fila. Los vende baratos. Se acerca con carpa y tira entre dientes un “¿baratito?” y lo muestra. Lo saca de una campera de gimnasia azul eléctrico con capucha.
Rareza
Posteado elSupongo que a la mayoría nos sorprenden esas amistades que se sostienen a pesar del tiempo y la distancia. Las aplaudimos y las celebramos. Amigxs a lxs que vemos muy muy de vez en cuando y de los que tenemos pocas noticias, incluso en estos tiempos de redes e instantaneidad, y que sin embargo, al reencontrarlos, parece como si la distancia y el tiempo no las hubiesen mellado. Pasa también con ciertos amores profundamente pasionales, o aquellos gentilmente calmos. Perdemos el contacto y al retomarlo la pasión o la calma están ahí como característica inalienable de ese vínculo. Es raro, rarísimo ese fenómeno. No nos pasa muy seguido y probablemente en el transcurso de toda una vida pase dos, a lo sumo tres veces. Hay a quienes no les pasará nunca.
Silencio
Posteado elEs muy raro que pase pero pasa. No se puede predecir, no hay modo de presagiarlo. Ocurre y ya. No tiene que ver con la hora, ni con la época del año. Es el silencio de viaje. Subís y todos callados. Ensimismados en sus propias cavilaciones lxs pasajerxs guardan silencio. Decenas de personas venidas de todas las partes del orbe, apiladas unas sobre otras, obligadas a la convivencia más brutal. Decir que cargan la resignación de quien va hacia el matadero sería injusto. Tal vez ellos sean el verdugo.
Refugio
Posteado elDuda semiológica ¿Por qué le decimos refugio al refugio sino te refugia de nada? Para los que no lo saben (porque tienen la fortuna de viajar en helicóptero) lo colectivos se detienen en distintos puntos de la traza de su recorrido para que suban o bajen lxs pasajerxs. Esos puntos son comúnmente denominados “paradas”. Las paradas pueden o no tener un “refugio”, una estructura de metal o material con o sin asientos, por lo general con una suerte de techo o cubierta para proteger de algún chubasco medio pelo.
Argumentos
Posteado elViajar se viaja en todos los horarios. Si los colectivos no fueran tan pero tan chotos se viajaría igual de mal a las 3 de la mañana, que es la única hora en la que las líneas de colectivo pueden decir que no tienen quejas, porque no tienen servicios en las zonas en las que realmente serían útiles. De nada sirve un bondi que pase cada media hora por Billinghurst y Guardia Vieja si hay taxis, Uber, cajeros, hospitales y policías cada tres cuadras. Ahora, un bondi en la plaza de la estación Mendeville del Belgrano Sur a las 2 de la matina para ir a pegar una salita de primeros auxilios es tan de ciencia ficción como el tren bala a Rosario de Cristina y Nestor, dios lo tenga en la gloria y no lo suelte.
Concordia
Posteado elEl pibe tiene un aro en forma se cuerno que le cruza el tabique de la nariz; como es plateado resalta sobre el negro de la barba tupida. Tiene la frente tatuada con dos oraciones que le cruzan de lado a lado. Una es una invocación a la protección de Jesús, la otra parece el fragmento de una canción de Limp Bizkit o Linkin Park, no sé, yo ya era viejo cuando tuvieron su auge. Lleva una capucha casi monástica sobre el balero. Va sentado en el segundo asiento individual, más allá del no man’s land, que es todo lo atrás que llego.
la gente cree cualquier cosa
Posteado elDesde hace unos años me tomo el trabajo de contar lo que veo en mis viajes diarios, en tren, en bondi, subte. Al menos lo más curioso,o lo triste, o lo extraño. No busco espejar la realidad. Tampoco podría. Le tiro un poco de belleza para hacerlo más ameno pero lo básico ocurre y ya. Nunca hay que olvidar el dogma primero del periodismo lanatista: que la verdad no te prive de una buena historia.
Flatus vocis
Posteado elCualquiera que sepa darle un uso rudimentario al castellano puede contar su más grande historia de amor en un plazo no mayor a 5 minutos. Lo mismo con los grandes hitos de su historia, las muertes, los nacimientos, los triunfos y derrotas que conforman lo que fuimos, somos y llegaremos a ser.
Chismoso
Posteado elPara algunos es repelente, para mí es magnético. Veo a alguien llorar y me acerco. No me interesa consolarlo, no podría, no sabría, no querría. Solo me interesa la historia. Y si encima, el que llora tiene un teléfono en la mano, mejor aún. Más que los caramelos y las tortafritas. Es pura ganancia, no tiene que hablarte y seguro, de reojo, podés chequear lo que escribe o escuchar lo que le cuenta a otro. Si ya la gente en estado normal te abre su intimidad con la pantallita al aire, más aún cuando la angustia le ocupa toda la atención.
Paradito
Posteado elAlgunos cronistas postulan que dormir parado es un arte, que es algo que requiere práctica pero sobre todo talento. Yo no sería tan romántico. Si se quiere sobrevivir se aprende. Y si no se aprende entonces se sufre. La vida entera medio que se reduce a eso.
Sexos
Posteado elDe noche todos los amantes son pardos. Será por eso que cuando terminaban de comer o cuando volvían del cine y la puerta se cerraba; cuando daban de comer a las mascotas y ponían el lavarropas a centrifugar, cuando el último de los vasos era guardado en la alacena, entonces, él se le acercaba hasta oírle la respiración. Ella sonreía. Sabía lo que iba a pasar, cualquiera lo hubiese sabido, incluso quienes solo conocen del sexo las migas de un onanismo sin horizontes.



